La comunicación en la gestión deportiva

La comunicación es un don que la raza humana ha perfeccionado durante miles de años y debemos sacarle el máximo provecho en todos los aspectos de nuestra vida, entre ellos el deporte.

El uso de una buena política comunicativa en la dirección deportiva puede marcar la frontera entre la victoria y la derrota, entre el éxito y el fracaso, entre el primero  y todos los demás. Trabajando bien este aspecto, se puede favorecer el trabajo en equipo, se puede mejorar la confianza y la motivación, e incluso podemos llegar a reducir el nivel de ansiedad y la presión. Por lo tanto, estamos hablando de una herramienta fundamental para mejorar el rendimiento de un jugador o un equipo.

A pesar de que los beneficios de una buena comunicación son ampliamente conocidos en el mundo del deporte, no parece tan claro que se use  esta herramienta de forma adecuada. El problema radica en que muchas veces se aplican los conceptos comunicativos cuando las cosas dejan de funcionar y empiezan a ir mal, y se pretende utilizar la comunicación como la panacea.
Entrenador

Pero, ¿exactamente, qué entendemos por comunicación y porqué es tan importante en la gestión de un equipo?

La comunicación es un proceso de intercambio de información entre dos o más personas, utilizando un sistema común, y basado en la transmisión de un mensaje. En este proceso se combinan diversos elementos, entre los que encontramos las características del emisor y del receptor, el mensaje tanto verbal como no verbal y el contexto en el que se produce el intercambio.

 

 

 

CARACTERÍSTICAS DEL RECEPTOR

En la gestión deportiva y técnica de un equipo, resulta importante conocer las características del receptor para que el mensaje llegue de la forma más eficaz posible.

Debemos adaptar el lenguaje en función del receptor. Por ejemplo, es muy común en el deporte de élite que los entrenadores den las indicaciones en otros idiomas, dependiendo del jugador al que se estén dirigiendo. También variará el mensaje según la edad del receptor, sobretodo en el deporte infantil.

También es de suma importancia fijarse en cómo es cada uno de los jugadores, y cómo reaccionan a según qué mensajes. Hay jugadores que rinden más bajo presión, mientras que otros se hunden. Es por ello que el entrenador debe gestionar de forma individual los mensajes a sus jugadores, dependiendo de su personalidad.

Evidentemente, a eso hay que sumarle el estado anímico de cada uno, y como eso puede influir en la interpretación del mensaje. Por ejemplo, si un jugador de fútbol está enfadado por haber sido sustituido, es mejor dejar que se calme para luego comentar lo que ha pasado en frío. De esta forma, evitamos cualquier comentario subido de tono que pueda generar un conflicto.

Los entrenadores tiene cada vez más en cuenta todos estos aspectos, y en la formación que reciben ya es un punto más del programa, con la misma importancia que cualquier fundamento técnico o táctico, sea del deporte que sea.

 

CARACTERÍSTICAS DEL EMISOR
posteserpNo podemos dejar de lado las propias características de los entrenadores y su manera de comunicarse con sus jugadores, es decir, los aspectos del emisor que influyen en la relación con el receptor. Es aquí donde aparece la valoración que hace el entrenador de cada uno de sus jugadores.

En función de lo que piense un entrenador de un jugador, actuará de una forma u otra con él, incluso de forma inconsciente, y de este modo favorecerá a que se cumpla su expectativa sobre el jugador, para bien o para mal.

Este fenómeno recibe el nombre de profecía cumplida, y es muy importante que el entrenador lo tenga en cuenta para que esto no afecte de forma negativa sobre sus pupilos, especialmente en el deporte infantil. Por ejemplo, si un entrenador piensa que un niño no debe tirar triples porque es muy malo tirando, al final lo que consigue es que nunca mejore esa habilidad, ya que no le da la opción a que lo entrene.

Otra característica del emisor es el lenguaje no verbal. Por ejemplo, si ante el fallo de un jugador, el entrenador pone cara de desesperación y luego le dice que no pasa nada, el jugador hará caso al gesto de desesperación que ha visto hacer al míster, lo cual le generará más presión. Es por ello que un entrenador debe ser extremadamente cuidadoso con los gestos y las miradas.

 

MENSAJE

En cuanto al mensaje, es importante tener en cuenta la información que se proporciona. Por ejemplo si un jugador comete un error y se está lamentando por ello, el entrenador no puede llamarlo y volver a recordarle el error. Salvo los jugadores de fútbol base, que aún se están formando, un jugador es plenamente consciente de lo que hacer mejor y lo que hace peor, por lo que siempre será preferible fijar su atención en la acción correcta, y no insistir mucho en el error, más allá de pequeñas correcciones técnicas.

En estos casos, la técnica que recomiendan los psicólogos deportivos es la llamada técnica del sándwich, que consiste en decir algo bueno que haya realizado el jugador, después el error, y por último otra cosa buena. Por ejemplo, “la idea era muy buena, has visto el espacio perfecto, pero tendrías que haber soltado el balón un poco antes. De todas formas está muy bien probado, la próxima vez seguro que te sale”.

 

CONTEXTO

Finalmente, un entrenador siempre debe tener en cuenta el contexto a la hora de mandar un mensaje. Si queremos corregir a un jugador de forma constructiva, no podemos decírselo delante de todo el equipo o de forma pública. Lo apartaremos del grupo y se lo diremos de forma individual, teniendo en cuenta la mejor disposición del jugador para atender.

Sobre Xavier Prats

Xavier Prats ha escrito 9 entradas..

Enamorado del deporte en todas sus facetas. Escritor en mis ratos libres. Estudiante de Publicidad, Marketing y RRPP en ESERP. Siempre dispuesto a contar una historia.

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